Hay trayectorias que pueden leerse a través de los cargos ocupados y otras que se entienden mejor a partir de las personas, las historias y las experiencias que las han acompañado. La de Mariana Benítez pertenece a esta segunda categoría.
A lo largo de su carrera profesional ha transitado por distintos espacios de la vida pública y uno de sus mayores aprendizajes ha sido comprender que el servicio público es, ante todo, profundamente humano. Detrás de las leyes, los presupuestos y las decisiones institucionales existen familias, mujeres, niñas y comunidades cuyas circunstancias dan sentido al trabajo público.

Portada Revista 3 Poderes · Octubre 2026 · Edición Especial
“La política cobra verdadero sentido cuando se pone al servicio de las personas y contribuye a mejorar su calidad de vida.”
Una mujer que ha decidido abrir camino
Hablar de Mariana Benítez también significa hablar de mujeres que han decidido participar en espacios de decisión y construir sus propias rutas dentro de la vida pública. Para ella, uno de los cambios más significativos ocurre cuando las nuevas generaciones crecen sabiendo que las mujeres pueden ocupar los espacios que se propongan.
Su trabajo cercano a las mujeres le ha permitido conocer historias de quienes han enfrentado violencia, levantado solas a sus familias, emprendido, trabajado en el campo, servido desde las instituciones o construido proyectos propios. Acompañarlas significa no solo abrir espacios, sino procurar que permanezcan abiertos y existan condiciones para demostrar de lo que son capaces.
Oaxaca de Juárez: una posibilidad sobre la mesa
La Presidencia Municipal de Oaxaca de Juárez aparece como una posibilidad que la propia legisladora ha reconocido públicamente. Mariana expresó a Revista 3 Poderes su interés por buscar la alcaldía de la capital oaxaqueña, aunque señaló que su eventual participación dependería de las circunstancias políticas y que actualmente está concentrada en su responsabilidad como diputada federal.
“Oaxaca de Juárez está lista para que la gobierne una mujer.”
La ciudad no es para ella un escenario ajeno: es donde nació y creció, donde estudió, dio sus primeros pasos y construyó buena parte de su trayectoria profesional. Su visión está relacionada con una capital que conserve su enorme riqueza cultural y, al mismo tiempo, ofrezca oportunidades a las nuevas generaciones.
Liderar desde la autenticidad
En un momento en que el liderazgo femenino ocupa cada vez más espacio en la conversación pública, Mariana identifica una cualidad fundamental: la autenticidad. Las mujeres no necesitan parecerse a nadie para ejercer liderazgo; el liderazgo que más valor tiene es aquel que permite que otras personas también crezcan.
Su visión del servicio público parte de una premisa sencilla: para conocer realmente las necesidades de una ciudad es necesario estar cerca de quienes la habitan. Las decisiones no se construyen únicamente desde una oficina; también surgen de escuchar, recorrer y entender las distintas realidades que conviven en Oaxaca de Juárez.
La sensibilidad también es una forma de fortaleza
Los últimos años le han enseñado a valorar de otra manera el tiempo, la salud, la familia y a quienes permanecen cerca en los momentos difíciles. Para Mariana, ponerse en el lugar del otro no debilita las decisiones públicas: puede hacerlas más humanas. Escuchar mejor. Gobernar mejor. Servir mejor.
Su nombre ha comenzado a aparecer en la conversación rumbo a la Presidencia Municipal de Oaxaca de Juárez. Por ahora se trata de una aspiración expresada públicamente y no de una candidatura formal confirmada. El tiempo, las definiciones políticas y las circunstancias determinarán cómo continúa esa historia.
